EL MÉXICO DE LA JUSTICIA … A PROPIA MANO.
- Sin Filtro.

- 13 jun 2022
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Tan solo 31 años, abogado, mexicano, hijo, hermano, profesionista y muy probablemente soñador. ¿Las causas? … muchas y con muchos matices, pero sin duda, todas lamentables.
Y es que desafortunadamente no es tan complicado tratar de encontrarle una explicación a esta forma tan vil de privar de la vida a alguien, puesdesgraciadamente y por triste que parezca, la violencia, es un fenómeno que poco a poco hemos hecho parte de nosotros, es un tema cultural que hoy en día, ya hemos normalizado.
Por eso es que temas como la riña del estadio Corregidora en Querétaro nos alarman, pero solo en las redes sociales, porque fuera de ahí hemos aprendido a vivir cerca de un discurso ambivalente, que en muchasocasiones no existe, sobre todo uando se cree que las circunstancias pueden resolverse “de a como nos toque”.
Esta vez no fue Querétaro, sino un rinconcito en Puebla, donde se origino uno mas de esos casos de los cuales uno no quisiera saber, pues solo de leerlo te rompe alma, te pone la piel eriza, y mas que eso, trae a la mente tantos cuestionamientos.
¿Por qué así?, ¿En realidad era necesario llegar a esos extremos de la violencia?, ¿Tan poca es nuestra confianza en las instituciones como para recurrir a estas formas de “ajusticiamiento” que supuestamente habíamos abandonado con motivo de la evolución?
Muchos los cuestionamientos, muy pocas las respuestas; al menos, las que estan acompañadas de sentido y lógica. Y es que pese a ser un delito del que poco se habla, según datos del Informe Especial sobre la Problemática de Linchamientos en el Territorio Nacional, levantado por la CNDH, los casos de intentos y de linchamientos concretados en nuestro país, han aumentado de forma significativa en los últimos 2 años y ya empiezan a hacerse presentes en lo que vamos de este.
Es una situación lamentable de la que poco quisiera hablar, sin embargo, es más que necesario, pues este tipo de acontecimientos, como lo escribí, hace unas líneas - aunque a manera de cuestionamiento - encuentran su razón de ser, en la errónea mentalidad de esa gente que no está dispuesta a denunciar “porque de nada sirve” y que ante ello prefiere “hacer justicia por propia mano”.
Sería un error decir que esos actos no están motivados por la desconfianza que desde la ciudadanía hemos desarrollado y que, en muchas de las ocasiones, las autoridades se han encargado de propiciar; no obstante, aquí tenemos la muestra clara de que esta no es la solución. Y nunca va a serlo.
Si, el sentir es de tristeza y de decepción, el panorama no es del todo alentador, pero cambiarlo tampoco es imposible; al contrario, el reto es grande, pero es conjunto; generar las condiciones que nos permitan generar una convivencia pacífica en sociedad, por lo que a la ciudadanía respecta y encontrar los mecanismos que favorezcan al cumplimiento y correcta aplicación de la ley, por el lado de la autoridad.
La consigna es una y es inmediata, basta ya de moños negros inundando las redes sociales, basta de aumentar las cifras y los números rojos, basta de generar sufrimiento en miles de familias en este país. Basta de este hartazgo y de estos sucesos tan lamnetables.
Basta hasta que llegue el día en que la redacción de las noticias deje de incluir dolor.
Basta hasta que llegue el día en que no tengamos que temer por ser tú o ser yo.
Gustavo Nava Martínez.



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