OTRA OPINIÓN SOBRE LA REVOCACIÓN
- Sin Filtro.

- 9 abr 2022
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Para nadie es un secreto que, aunque mucho se ha hablado del tema, aún muchos de los comentarios allá afuera son referentes a que no se sabe del todo ¿qué es?, ¿para qué sirve o ¿qué sentido tendría votar en la bendita revocación?
Y contario a lo que muchos pudieran imaginar respecto de que esta consulta es una ocurrencia más del Presidente, la realidad es que esta es una figura que está prevista en la legislación desde el 2019 como un mecanismo que permite que la ciudadanía decida sobre la terminación anticipada de un periodo de gobierno.
Por eso es que este 10 de abril de 2022 será recordado como el día en que por primera vez un Presidente de Republica someterá su continuidad en el cargo ante la voluntad de la población que hoy gobierna. Y sé, que ante la opinión de muchos, está situación no tiene o no tendría por qué tener algo de malo, pues hasta en los dichos populares hemos escuchado que “es el pueblo el que pone y es el pueblo el que quita”, pero desafortunadamente y para desgracia de los que quisiéramos que la realidad fuera diferente, hay muchas circunstancias que motivan la molestia, indiferencia y la crítica, que vemos reflejada en gran parte de la población ante la jornada del día de mañana.
La primera de esas circunstancias es más bien una condición y prevé que deberá existir una participación de al menos el 40% de los inscritos en la lista nominal, es decir, poco más de 37 millones de personas, de la contrario, la decisión que se tome no será vinculante. Y aquí, ya podríamos estar hablando del primer gran reto.
Posteriormente, tres son los escenarios que podríamos llegar a tener y junto con ellos algunas particularidades que a continuación explico.
El primero encontraría su razón de ser si la población que decida salir a ejercer su derecho votara en favor de revocarle el mandato a Andrés Manuel decidiendo que su gobierno termine de forma anticipada luego de poco más de 3 años de haber empezado, ¿qué vendría después? … pues según lo previsto por la ley, el Presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados ocuparía el cargo y en un plazo no mayor a 30 días, el Congreso de la Unión tendría la facultad de designar a un Presidente interino para concluir el periodo de gobierno restante, ¿el problema?... Sergio Gutiérrez Luna es quien actualmente preside la Cámara de Diputados y es Diputado del Grupo Parlamentario de MORENA quien también es el Partido Político con mayoría en el Congreso de la Unión, ¿el resultado?... el Presidente interino designado por el Congreso emanaría de las filas morenistas facilitando así, que hubiera una continuidad de ocurrencias disfrazadas de gobierno al amparo de un prestanombres.
El segundo ocurrirá si los ciudadanos que aún simpatizan con AMLO mañana deciden tachar en la boleta la opción que lo mantiene en el poder por el periodo que aún le resta de gobierno, ¿el resultado? … el insumo que Andrés esta buscando para llevar este ejercicio a la trinchera en la que mejor se desenvuelve, la discursiva. Pues con ello, obtendría los elementos suficientes para seguir haciendo de esto, un “gobierno” que ha sentado sus bases en corrientes como el populismo, mismas en las que López ya se ha vuelto experto.
Desde el discurso va a querer decirnos que el pueblo tomo la decisión y que gracias a sus numerosos logros y magníficos resultados de gobierno decidieron mantenerlo en el poder; argumentos muy similares a los que algún día pronunciaron personajes como Evo Morales y Hugo Chávez, quienes fueron mandatarios de Bolivia y Venezuela respectivamente; y es justo en esos países donde existe una figura llamada Referéndum Revocatorio, que no es más que un mecanismo “democrático” de decisión, con el que el pueblo cuenta para influir sobre la continuidad o no, del mandatorio en turno, ¿semejanza o coincidencia?... juzguelo usted mismo.
El tercero, ultimo y más viable, será que mañana todo el mundo aproveche las condiciones climatológicas que estos días nos han regalado y nos quedemos en casa para no ser parte de esto que mas que una revocación será una simulación y una muy costosa, por cierto. Pues si el día de mañana el sentimiento que prevalece es la de la abstención, nada diferente va a pasar en un país que hoy mas que consultas necesita acciones y muchas de ellas, urgentes.
La votación de más de 30 millones de electores en 2018 fue por un gobierno de 6 años y, aunque a la fecha sigue sin ser compartida por muchos y, la misma ha decepcionado y lo sigue haciendo con muchos más, las decisiones que desde este gobierno se tomen o se dejen de tomar, seguirán repercutiendo no solo en esos 30, sino en poco más de 126 millones de mexicanos, por los que hoy algunos alzamos la voz; y no es solo ante el afán de que nos guste hacerlo, sino más bien, porque somos disidentes estamos inconformes y siempre seremos críticos, pero aún sobre eso nunca será un anhelo que le vaya mal a Andrés Manuel, pues eso seria un absurdo que implicaría que nos vaya mal a todos.
Sabemos que muchos de los errores son irreparables, pero también sabemos que aún restan casi 3 años en los que el país tiene que seguir un rumbo estable, ya que al final, y sin importar si su apellido es Salinas, Fox, Calderón, Peña u Obrador; todos en algún momento han de abandonar su posición mientras esperan que sea la historia la que los juzgue, pero mientras eso sucede, los que no podemos abandonar – y jamás lo haremos – seremos quienes sufran las consecuencias que traigan aparejadas lo político, lo social, lo económico, la salud, la inseguridad, las condiciones climáticas y muchas más, por eso la consigna es a no participar, pero solo mañana, pues a partir del lunes, sería imprescindible no continuar haciéndolo, porque los problemas que día a día se viven en este nuestro México, no se resuelven votando por alguien que ya gobierna, al contrario, se resolverán en la medida que así lo propiciemos de manera conjunta sociedad y gobierno, porque así funciona, las realidades son abismalmente diferentes y las criticas nunca dejaran de estar, pero la chamba y las ganas de un verdadero cambio, siempre serán más.
Gustavo Nava Martínez.



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