¿ME ARREGLA MI PROBLEMA, LIC?
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- 16 jul 2020
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LA IMPORTANCIA DE LA CAPACIDAD CONCILIATORIA-MEDIADORA EN LOS ABOGADOS Y ABOGADAS.

En muchas ocasiones, cuando se tiene algún problema legal ante alguna instancia civil, penal, administrativa o de cualquier índole, lo primero que se le viene a la mente a los involucrados es ganar el pleito a toda costa, y para eso, ocupamos a un buen abogado o abogada, pues el inicio del procedimiento es sinónimo de anunciar que las partes deben de subir al ring. Para eso ocupamos al mejor entrenador legal, es decir, al sabedor del derecho, pero, ¿Cómo sabemos que es un buen abogado o abogada y que realmente vencerá al contrincante? Fácil, es el que tiene fama de ganar todos sus asuntos. ¿Cómo los ganará?
Un vez que lo hemos encontrado, lo primero que le pregunta el cliente al abogado o abogada es: “¿Lo podemos meter a cárcel?” Ante esto, ¿Qué nos responderá el abogado o abogada? Una pregunta fácil de responder, pero ¿sencilla de cumplir?
En el mundo del abogado y abogada, desde los estudios universitarios, en muchas ocasiones hemos sido formados desde la “vieja escuela”, en donde vemos a la contraparte como nuestro enemigo, lo cual, dista de ser real y debe dejarse claro al representado, que el problema es de las partes involucradas, no de nosotros y el hecho de estar actuando en el bando opuesto, no significa que debamos perder el respeto por la contraparte en ningún momento, pues el conflicto terminara y es posible que al colega lo encontremos de nuevo en el local del juzgado.
El abogado o abogada antes que ser especialistas en derecho, debe ser mediador y posteriormente, conciliador. Por esa razón, desde el inicio debe dejar claras las reglas a su cliente: la solución tiene privilegio ante la sanción, pues la sanción no siempre soluciona el conflicto, generando la reincidencia, pues al ser una decisión unilateral, deja de lado los intereses de la otra parte, generando inconformidad con la resolución.
¿Acudir a las instancias jurisdiccionales, es siempre la solución al conflicto? La respuesta es un rotundo no, en muchas ocasiones la mediación y la conciliación son la mejor alternativa para darle la solución al conflicto.
¿Y por qué utilizar la mediación y la conciliación? En primer lugar, porque la solución de conflictos no se da de manera unilateral, sino por los involucrados en condiciones que ellos consideran aceptables, y sobre todo, que las consienten porque las podrán cumplir, siempre y cuando la otra parte cumpla también.
En segundo lugar, estos métodos son más libres de utilizar, al no seguir reglas rigurosas, dejando de lado las normas legales cuadradas, quedándonos con reglas de circunstancias aceptables por ambas partes.
¿Y si es que el cliente no desea conciliar? El abogado o abogada debe de realizar la persuasión, a través de la visualización del panorama futuro, en cuanto a tiempos y costos, así mismo la viabilidad de continuar. Siempre hacerle notar al cliente que es mejor un mal acuerdo, que un buen pleito.
¿Y si son el abogado o abogada quienes no desean conciliar? Pues aunque no lo crean, me he encontrado abogados que no permiten la conciliación entre las partes, inclusive si su cliente tiene la iniciativa de llega a un acuerdo, con la finalidad de dar fin al procedimiento y terminar el conflicto, lo que provoca continuidad del mismo, un aumento en el tiempo de resolución y desgaste de los involucrados.
Esta capacidad de resolver conflictos por el abogado o abogada es una parte fundamental para que los clientes puedan acceder a la mediación y la conciliación, pues si el abogado o abogada está formado bajo una temática conflictiva lo único que provocara es una barrera entre las partes. Es tarea del abogado o abogada hacerle ver a su representado que la solución a los problemas, no siempre es la sanción de la conducta, sino que inclusive con la conciliación y la mediación, podríamos ahorrarnos tiempo y recursos materiales, cediendo y plasmándolo en un buen convenio.
El abogado o abogada tiene que facilitar el canal de comunicación como una persona imparcial, para que permita a ambas partes saber las pretensiones del otro, las condiciones hasta donde están dispuestas a llegar, la condicione de “ceder para poder ganar” y lograr que ambas partes se pongan de acuerdo, a través de una solución, ya sea dada por las partes o dada por un tercero, sin perder de vista la protección de los intereses de su cliente, por qué debemos de recordar que el abogado o abogada tiene la finalidad de resolver el conflicto, pero no necesariamente a través del litigio, pues en muchas ocasiones el problema tiene que ver con una falta de comunicación entre las partes que están en pugna, mencionando que, una vez que se ha echado a andar la maquinaria jurisdiccional, la mediación y conciliación siempre deben estar presentes.
Por esa razón, el abogado y abogada deben contar con una formación inicial en mediación y conciliación a lo largo de la licenciatura, pues analizando los planes de estudio de las principales universidades de nuestro país en pocas se tiene la materia de mediación y conciliación de manera obligatoria.
La solución de conflictos a través de medios alternativos nos favorece a todos. Esto, por supuesto, nos reduciría el trabajo como autoridad en la procuración e impartición de justicia, permitiendo prestar atención a los conflictos donde estos medios alternativos, definitivamente no son viables o fueron agotados previamente.
Ahora, regresando a la pregunta del buen abogado o abogada, en lo personal, es quien resuelve el conflicto en mediación con las partes. Recuerden abogados y abogadas, no todo conflicto se soluciona “peleando” con la contraparte. Llegar y conciliar a las partes, es una solución más fácil, rápida y viable.
Siempre hay que tener presenta la utilización de la mediación y la conciliación antes y durante el procedimiento ante los tribunales. A los abogados, abogadas y clientes que han entendido esta situación, mi más digno reconocimiento, pues debemos tener presente la siguiente frase de Jean Piaget: "Inteligencia es lo que usas cuando no sabes qué hacer", y lograr que las partes accedan a estos medios, es resultado de una excelente capacidad para resolver conflictos, capacidad que no se aprende en las aulas necesariamente.
Karen Vargas Cruz.



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